Tecnología con identidad: la travesía del pueblo Misak hacia el corazón digital del país
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- Recorrieron unos 570 kilómetros en dos buses desde el Cauca, pasando por el Valle y el eje cafetero para llegar hasta Bogotá, 85 miembros de la comunidad Misak con la ilusión de conocer y aprender.
Bogotá D.C, 11 de julio de 2025. El 10 de julio, los pasillos del Centro Nacional de Residuos Eléctricos y Electrónicos (Cenare), de Computadores para Educar, en el corazón de Bogotá, se llenaron de una energía distinta. El murmullo del idioma namui wam, propio del pueblo Misak, se entretejía con las risas de niños y niñas que salían de su resguardo en Silvia, Cauca, para conocer de cerca un lugar donde la tecnología y la educación se encuentran para cambiar vidas. Se trató de una jornada académica, cargada de aprendizajes, emociones y expectativa.
La comunidad de la Institución Educativa Agroindustrial Misak Mama Manuela llegó a la capital como parte de un proceso de apropiación acompañado por Computadores para Educar. La visita no fue solo un recorrido por laboratorios y espacios de innovación. Fue la continuidad de un sueño que comenzó en su territorio, en la vereda Las Delicias del resguardo indígena de Guambía, donde la tradición Misak se entrelaza con nuevas herramientas para pensar, crear y aprender.
Desde 2024, este colegio cuenta con un aula de innovación entregada por Computadores para Educar. Allí, los estudiantes han comenzado a desarrollar habilidades en pensamiento computacional, programación, y uso de micro:bits, todo sin abandonar su proyecto educativo propio ni los principios de su comunidad. Para ellos, la tecnología no es una amenaza, es una aliada que les permite imaginar el mañana sin olvidar sus raíces.
“Con la impresora 3D, que nos llegó con el laboratorio de innovación logramos diseñar el sobrero Misak tambalwari, rescatando en esta prenda tradicional nuestros espacios significativos: el territorio, la autoridad y la espiritualidad, algo muy valioso en nuestro pueblo, y todo gracias a la tecnología, porque a los mayores nos dolía que esta tradición se estaba perdiendo”, nos contó Luis Almendra, docente de la Institución Misak Manuela de Silvia, Cauca.
Durante la jornada, los estudiantes participaron en talleres de programación, robótica, realidad aumentada y sostenibilidad ambiental. Cada experiencia constituye una puerta abierta que complementa nuevas formas de expresar y aprender.
Pero más allá de las herramientas, lo que realmente se evidenció fue el compromiso de una comunidad que no se resiste al cambio, sino que lo incorpora desde su cosmovisión. Para el pueblo Misak, la tecnología no debe desplazar la cultura, sino amplificarla. Su proyecto educativo así lo establece, y por eso cada avance tiene sentido, cada dispositivo se traduce en una posibilidad, cada conocimiento se vuelve semilla.
“La experiencia de los estudiantes Misak nos recuerda que la brecha digital no se cierra solo con conectividad o equipos, sino con pertinencia, sentido, respeto por la diversidad y acompañamiento genuino. En un país tan plural como Colombia, apostar por una tecnología con identidad es apostar por una educación verdaderamente inclusiva” destacó Angélica del Pilar Osorio, Subdirectora de Formación e Innovación de Computadores para Educar.
Para esta comunidad es posible programar sin dejar de hablar el namui wam. Es posible cuidar el territorio mientras se diseña una app. Es posible ser Misak y ser parte del futuro digital del país. Y es precisamente ahí, en ese cruce de caminos, donde nace la verdadera transformación educativa.
Galería de fotos de estudiantes y docentes en el resguardo en Silvia:
Galería de fotos de la visita en Computadores para Educar:
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Fecha de publicación 15/07/2025
Última modificación 16/07/2025